Adaptación del puesto de trabajo para personas con SQM y EHS: hacia entornos más saludables y respetuosos

Imagen extraída de la Página web de La Cama Azul
Un reto real para miles de personas
Para muchas personas afectadas por Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y Electrosensibilidad o Hipersensibilidad Electromagnética (EHS), acudir diariamente a su puesto de trabajo supone enfrentarse a un entorno que puede agravar significativamente sus síntomas llegando incluso a provocar el abandono del puesto.
Ordenadores, routers WiFi, teléfonos móviles, iluminación artificial, materiales sintéticos, productos de limpieza, perfumes ambientales o mobiliario tratado químicamente forman parte de la realidad cotidiana de muchas oficinas modernas.
Sin embargo, cada vez existen más ejemplos de adaptación laboral que demuestran que es posible crear espacios más saludables para que las personas con EHS y SQM puedan mantener su puesto de trabajo sin comprometer su salud.
Precisamente este es uno de los mensajes principales recogidos en el Libro Verde sobre adaptación del puesto de trabajo para personas con SQM y EHS, presentado por la Coalición Nacional de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrosensibilidad (CONFESQ).
El Libro Verde: una guía para avanzar hacia espacios laborales inclusivos
El denominado «Libro Verde» nace con un objetivo muy concreto: mostrar casos reales de adaptación laboral y demostrar que muchas personas pueden continuar desarrollando su actividad profesional cuando el entorno se adapta adecuadamente a sus necesidades.
Su enfoque es especialmente valioso porque parte de experiencias reales de pacientes, profesionales y empresas que han implementado cambios prácticos en sus lugares de trabajo.
El mensaje es claro:
“Adaptar un puesto de trabajo no siempre requiere grandes inversiones. Muchas veces consiste en identificar factores ambientales que pueden estar afectando a la salud y buscar alternativas más saludables”.
Aunque cada persona presenta sensibilidades diferentes, existen algunos elementos que suelen aparecer con frecuencia en los procesos de adaptación:
- Exposición electromagnética innecesaria
En muchas oficinas conviven simultáneamente:
- Routers WiFi.
- Teléfonos inalámbricos.
- Múltiples pantallas.
- Ordenadores portátiles.
- Transformadores eléctricos.
- Regletas y cableado bajo la mesa.
- Materiales sintéticos y químicos
Muchas personas con SQM presentan sensibilidad frente a:
- Fragancias.
- Ambientadores.
- Productos de limpieza agresivos.
- Adhesivos.
- Pinturas convencionales.
- Mobiliario tratado químicamente.
- Electricidad estática y carga corporal
Un aspecto menos conocido es la acumulación de electricidad estática que puede producirse en determinados entornos laborales debido a:
- Suelos sintéticos.
- Sillas de oficina.
- Ropa técnica.
- Alfombras artificiales.
- Equipos electrónicos.
Algunas personas refieren una sensación de mayor bienestar cuando se reduce esta carga acumulada.
Uno de los aspectos más interesantes que está ganando atención en los últimos años es el uso de materiales 100% naturales dentro del entorno laboral.
La madera maciza, el algodón orgánico, la lana merina ecológica y otros materiales naturales presentan propiedades muy diferentes a las de muchos materiales sintéticos utilizados habitualmente en oficinas.
Además de aportar confort térmico, nada de electricidad estática y reducir la presencia de compuestos químicos volátiles, contribuyen a crear espacios más agradables y acogedores.
Soluciones complementarias para reducir la carga eléctrica corporal
Dentro de esta filosofía de crear espacios más saludables, algunas personas buscan soluciones que ayuden a reducir la acumulación de electricidad corporal durante la jornada laboral.
En este contexto, empresas como La Cama Azul han desarrollado productos fabricados con materiales 100% naturales y ecológicos destinados a favorecer el descanso y el bienestar.
Uno de los elementos que puede utilizarse también en entornos de trabajo es el Cojín aislante elaborado con materiales 100% naturales t ecológicos, diseñado para minimizar la interacción con determinadas cargas eléctricas procedentes del entorno gracias también a su conexión a tierra patentada.
Puede utilizarse sobre sillas de oficina, sillones o zonas de trabajo donde se permanece sentado durante muchas horas.
Más información: https://lacamaazul.com/es/
Evidencias prácticas y mediciones
Uno de los aspectos que más interés despierta es la posibilidad de medir objetivamente la carga eléctrica corporal.
La Cama Azul ha realizado demostraciones mediante instrumentos de medición donde puede observarse una reducción significativa de la carga eléctrica corporal al utilizar determinados materiales y sistemas desarrollados por la marca.
Vídeo demostrativo:
https://youtu.be/ANGoQKtx9Ks?si=sBwWGxZB-esyL1Cx
https://www.youtube.com/watch?v=hfD-3v1wiW0
Este tipo de mediciones no sustituyen el asesoramiento técnico ni médico, pero permiten visualizar de forma práctica cómo determinados materiales pueden influir sobre la carga eléctrica corporal.
Cómo crear un puesto de trabajo más saludable
Algunas recomendaciones sencillas que pueden implementarse progresivamente son:
Reducir dispositivos inalámbricos innecesarios
- Priorizar conexiones por cable.
- Apagar equipos cuando no se utilicen.
- Alejar routers de la zona de permanencia.
Apostar por materiales naturales
- Madera natural.
- Algodón orgánico.
- Lana merina ecológica.
- Pinturas de baja emisión.
Mejorar la calidad ambiental
- Ventilar diariamente.
- Evitar ambientadores.
- Utilizar productos de limpieza ecológicos.
Revisar la ergonomía
- Silla adecuada.
- Correcta altura de pantalla.
- Descansos periódicos.
Controlar la electricidad estática
- Evitar tejidos sintéticos.
- Utilizar materiales naturales.
- Valorar soluciones complementarias específicas cuando sea necesario.
Este artículo es fruto de la Colaboración entre La Cama Azul y CONFESQ


