El Ministerio de Sanidad publica una nueva Guía sobre Calidad de Ambientes Interiores
El Ministerio de Sanidad ha publicado la nueva Guía Técnico-Sanitaria sobre Calidad de Ambientes Interiores (CAI), un documento de referencia que refuerza la importancia de los entornos interiores como un determinante fundamental de la salud.
«La calidad del ambiente interior (CAI) hace referencia a las condiciones internas de un edificio y su relación con la salud de quienes lo ocupan. Según el Comité Canadiense de Calidad del Aire Interior y Edificios, estas condiciones vienen definidas por factores como las fuentes contaminantes del aire, sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, los patrones de flujo de aire y los ocupantes, el confort térmico, la iluminación o el ruido. Cuando se habla de CAI es aplicable a ambientes interiores no industriales: edificios de oficinas, edificios públicos (tales como centros educativos, centros sanitarios, lugares de ocio, etc.) y ambientes residenciales o viviendas. También hay que considerar aspectos cognitivos como el bienestar emocional y la salud mental, por su importancia en la salud derivada de ambientes interiores, tal y como se refleja en el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente (en adelante PESMA).
Mantener una CAI aceptable es extremadamente importante para la salud humana, la comodidad y la productividad, ya que la relación entre las condiciones de salubridad en los edificios y sus efectos en la salud humana está considerada como un importante determinante de esta última. De acuerdo con la Sociedad Americana de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE), la compleja relación entre las condiciones ambientales interiores y exteriores, junto con los impactos del cambio climático, requiere un cambio de paradigma hacia la creación de edificios que sean cómodos y saludables para los ocupantes, pero también energéticamente eficientes.
En los últimos años, es probable que las condiciones de CAI hayan empeorado, en mayor medida por los factores que intervienen en el mantenimiento de los edificios y la interacción con sus ocupantes. Es por ello que la provisión de una buena calidad del ambiente interior requiere un esfuerzo consciente, tanto por parte del personal del edificio como de los ocupantes.» Ministerio de Sanidad (https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/sueloHabitat/CAI/home.htm)
En un contexto de creciente preocupación por la contaminación ambiental y sus efectos en la salud, este documento supone un paso importante hacia el reconocimiento del papel que juegan los espacios interiores en la prevención de enfermedades y en la promoción de entornos de vida más saludables.
Aspectos especialmente relevantes para personas con SQM y EHS
Aunque la guía no reconoce expresamente la sensibilidad química múltiple (SQM) ni la electrohipersensibilidad (EHS) como enfermedades, sí incorpora numerosos principios que pueden resultar relevantes para la protección de estas personas: reconoce que los ambientes interiores pueden generar efectos adversos sobre la salud; considera las emisiones químicas de materiales, mobiliario y productos de limpieza como contaminantes relevantes; recomienda reducir las fuentes de contaminación en origen; prioriza la prevención frente a la mera corrección; promueve edificios saludables mediante una evaluación integral de riesgos; subraya la necesidad de prestar especial atención a las personas vulnerables;
establece que las decisiones deben basarse en una evaluación específica del entorno y no únicamente en el cumplimiento formal de límites normativos. Estos elementos pueden servir como apoyo técnico para defender medidas de adaptación ambiental en determinados entornos (laborales, educativos o sanitarios), aunque la guía no desarrolla protocolos específicos para personas con SQM o EHS.


